Las primeras farmacias-médicos-curanderos-clínicas.


Farmacias - Médicos y Clínicas - Curanderos

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Habían pasado ya algunas décadas de vida de la localidad y todavía no existía ningún lugar que pudiera satisfacer las necesidades medicas de la población. En aquellos momentos, ante cualquier problema, grave o no, se debían recorrer leguas y leguas para encontrarse en algún pueblo vecino con una farmacia o droguería. Pero aún, en algunos casos, siendo estos de gravedad, al no encontrar los remedios o elementos necesario en la localidad distante, la única salida que encontraban los habitantes de la población, era trasladares a la ciudad de Córdoba.
Por supuesto, que en algunas casas comerciales, se expendían algunos elementos necesario para la salud, pero en cuanto a las mezclas y posiones tan en boga en aquellos tiempos, se expendían algunas, pero de manera ilegal, conllevando esto la inseguridad de su eficacia o salubridad.
Viendo este problema que cada vez aquejaba mas a la creciente población, el Sr. Manuel García, encaró de manera mas seria el asunto que respecta a la instalación de una farmacia en la localidad. Este, realizó los trámites correspondientes ante el Consejo de Higiene, cuyo expediente actualmente ha desaparecido. Pero si se encontraron hace años las referencias de esto en libros copiadores que prueban la solicitud del Sr. Manuel García.

"Córdoba, Enero 18 de 1910.

Señor Manuel García
Laguna Larga.

Comunico a usted que este Consejo de Higiene ha resuelto autorizarle para el ejercicio de la farmacia, en esa localidad, por todo el corriente año, y siempre que no se establezca en ella un farmacéutico con Diploma Nacional.
Saluda a usted atte.

D. Pueyrredón, Pte - F. Marcó, Secretario."

La reciente nota, fue el visto bueno del consejo de higiene para la instalación de aquella farmacia, pero es de dudar que el Sr. García supiera con exactitud las características de las mezclas y demás que se preparaban habitualmente en las farmacias, lo que hace suponer que este negocio se debe haber limitado a provisiones de medicamentos ya manufacturados y generalmente esenciales y necesarios ante casos determinados de urgencia o no.
Según documentos, el ejercicio del Sr. García con su "Farmacia el Aguila", no duró mucho, y aunque cumplió con su tarea, el comercio no llego a durar un año, ya que en el mes de setiembre la farmacia había cerrado sus puertas. Posteriormente, el Sr. Benito Lépora, se dirige al Consejo de Higiene, para solicitar la autorización para la creación de una farmacia. Esta solicitud tuvo el visto positivo y es así que Lépora para a estar legalmente autorizado para instalar su negocio.

"Córdoba, Julio 23 de 1912.

Señor Benito Lépora
Laguna Larga.

Pongo en su conocimiento que este Consejo de Higiene ha resuelto concederle autorización para el ejercicio de la farmacia en esa localidad, y siempre que no se establezca un Farmacéutico con Diploma Nacional.

D. Pueyrredón, Pte. - F. Marcó, Secret."

El mismo día, 23 de julio, mediante otro decreta se le concedió permiso a Lépora para la apertura de la farmacia, la que se encontraría instalada e inspeccionada desde hacía algunos días. Según la resolución anterior, la autorización sería por tiempo indeterminado, siendo el único condicionante, la llegada de un Farmacéutico diplomado. Sinembargo, aunque la resolución no lo estableciese, Lépora debía renovar anualmente su permiso.

Grupo de antiguos pobladores, atrás de ellos, se encuentra la primera farmacia local, perteneciente al Sr. Benito Lépora.

Médicos

Corría el año 1892, y en Laguna Larga, no existía ningún médico que atendiese a la creciente masa de habitantes, es así que por aquellos momentos, se instalaron se instalaron en localidades vecinas dos médicos, los Dres. Valerio del Pino y Antonio Guerrero, quienes tuvieron gran fama y reconocimiento por parte de los habitantes de la localidad. Estos, eran los encargados de atender a gran parte de la población departamental, y visitaban nuestra localidad cada un determinado período de tiempo, para recibir a sus pacientes. Sinembargo, estos médicos, si bien poseían buena práctica y conocimientos, no poseían un titulo que certificara su profesión y a veces sus métodos no eran los correctos. Es por esto, que sucesivas veces, pobladores locales y departamentales, hicieron llegar sus quejas al Consejo de Higiene, para que este tome medidas tendientes a corregir o solucionar la situación. De esta manera, el Consejo, se dirige al jefe departamental, el Sr. Hermógenes Moyano, con la finalidad de que este le comunicara a estos "médicos"que no podían seguir ejerciendo su profesión tal como lo venían haciendo.

"Teniendo conocimiento este Consejo que en ese departamento ejercen la profesión do médicos los señores Valerio del Pino y Antonio Guerrero, y constando que dichos señores no están en las condiciones requeridas por la ley para ejercer dicha profesión, usted se servirá comunicarles que en adelante les queda completamente prohibido el ejercicio mientras en la localidad existan médicos diplomados.
Saluda a usted atte.

Sebastián Palacio, Pte. - E. V. Segura, Secret."

Después de esta declaración, Guerrero, quien se creía con capacidades para ejercer la medicina, decide dirigirse al Consejo de Higiene, pidiéndole que se autorizara nuevamente a seguir con su profesión. El Consejo rechaza la petición de Guerrero mediante una nota con fecha 9 de diciembre de 1892, justificando que no posee un título oficial y lo único que se puede constatar es que había hecho en un momento algunas curas en una facultad extranjera.
Después del comunicado anterior, Guerrero, no figura más en los archivos del Consejo de Higiene, por lo que es de suponer que debió apartarse definitivamente de sus labores, o migrar a otra provincia.
Valerio Del Pino, en cambio, hace oídos sordos a la orden del Consejo y sigue ejerciendo su labor. Por esta razón, la entidad, se dirige repetidas veces al Jefe Departamental tratando de que este ponga fin a la situación, sin conseguir una acción positiva. Posiblemente, la falta de respuesta de las autoridades departamentales, se debe haber debido a que tal vez ellos mismos constataron la eficacia de las curaciones de Del Pino, o tal vez, este poseía alguna amistad o arreglo con el Jefe Departamental, que impedía que este lo apartara de sus funciones.
Una prueba, que Del Pino seguía ejerciendo sus actividades, es que con fecha del 3 de febrero de 1893, Moyano, le envía una nota con la nómina de personas, que según su parecer, podían practicar la vacunación. La nómina era la siguiente:

Río Segundo, Dr. Juan Carlos Gómez; Pilar, Joaquín Montoya; Laguna Larga, Eloy Gómez (h); Impira, Pedro Nis; Santiago Temple, Valerio del Pino; Villa del Rosario, Felipe Gadela, y en Calchín, Pedro Colazo.

Observando la lista, podemos comprobar lo comentado anteriormente, y además, observar que en todo el departamento, solo existía un médico diplomado, el Dr. Juan Carlos Gómez.
Ya, ubicándonos en el año 1902, continúa las quejas del Consejo de Higiene ante el Jefe Político, porque Del Pino seguía ejerciendo ilegalmente la medicina.
Finalmente, el 6 de diciembre de 1905, se establece en Laguna Larga, la primera persona autorizada oficialmente por el Consejo de Higiene para ejercer la Medicina. Autorización que fueconcedida al Sr. Carlos M. de la Colina, "en atención de haber sido ex alumnos de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba".
De la Colina, era oriundo de La Rioja, obteniendo después su título de médico y actuando en aquella provincia de manera muy notable.
Posteriormente, desde aquella fecha, hasta 1911, no se registra en el Archivo de Salud Pública ninguna otra concesión o permiso en tal sentido. Recién en el año referido, se encuentra el decreto siguiente:

"Córdoba, Febrero 10 de 1911.

Señor Dr. Arístide Basteri

Comunico a usted que este Consejo ha resuelto autorizarle para ejercer la medicina en esa localidad para todo el corriente año, y siempre que no se establezca en ella un médico con diploma nacional.
Saludo a usted atte.

D. Pueyrredón".

Pero ahora cabe preguntar quien fue Basteri?. La respuesta la encontramos en el siguiente certificado:

"El que suscribe, secretario interino del Consejo de Higiene Certifica.

que el señor Aristide Basteri ha inscripto en el día de la fecha en el libro respectivo de este consejo, folio 20, su diploma de Dr. en medicina y cirugía expendido por la Universidad de Turín el 5 de noviembre del año 1900.
Córdoba, Febrero de 1911."

También, es interesante comentar la llegada a la localidad del Dr. Arístides Turín, oriundo de Italia y egresado de la Universidad de Turín, establece en Laguna Larga su consultorio (previamente autorizado por el Consejo Provincial de Higiene). El medico, también estableció días de visita para las localidades de Costa Sacate, El Salto, Pilar y Río Segundo. Cabe destacar que por aquel entonces se encontraba la farmacia del Sr. Manuel García, la cual desapareció ese mismo año, teniendo que esperar 2 años para que nuevamente exista un establecimiento de este tipo el Laguna Larga, en manos del Sr. Lépora. El Dr. Basteri pasado un tiempo (durante el mismo 1911), dejó definitivamente la localidad y la provincia.
Ubicándonos ya en el año 1912, Basteri, vuelve a solicitar permiso para ejercer su profesión en la localidad, desapareciendo después de esta un tiempo después. Es de considerar que el alejamiento de Basteri, posiblemente se debe haber debido a la competencia que tenía con otro médico italiano, el cual supuestamente ejercía la medicina ilegalmente en Laguna Larga. Una prueba de esto es la siguiente denuncio al Consejo de Higiene que fue realizada -tal vez por Basteri- en una nota dirigida al Jefe Político del Departamento el 9 de setiembre de 1912, la cual dice así:

"Teniendo conocimiento este Consejo de que un señor D. G. Mantrucci ejerce la medicina en Laguna Larga, pueblo de ese Departamento, y como en ésta repartición no figura el permiso correspondiente por este año, solicito del señor Jefe Político tenga a bien recabar del referido señor Mantrucci el permiso de referencia, y en caso de no poseerlo hacerlo cesar en el ejercicio de la medicina hasta tanto solucione su situación con este Consejo."
El mencionado médico, quien también debe haber poseído un título obtenido en una Universidad extranjera, realizó las gestiones del caso y obtuvo el permiso que necesitaba, según el presente comunicado:

"Córdoba, Junio 29 de 1913.

Dr. J. Montrucci
Laguna Larga.

Comunico a usted que este Consejo de Higiene, ha resuelto concederle autorización para el ejercicio de la medicina en esa localidad, por todo el corriente año, y siempre que no se establezca un médico con diploma nacional.
Salud a usted atte.

Sebastián Palacio, Pte. - F. Marcó, Secret."

Al año siguiente, se vuelve a otorgar el permiso, pero en aquel momento surge un nuevo problema, ya que según parece, se había establecido en la localidad una persona que acreditaba ser médico y no poseía título, lo que motivo a Mantrucci a enviar una queja el Consejo, el cual respondió de la siguiente manera:

"Córdoba, Marzo 7 de 1913.

Señor Sub-Comisario de Laguna Larga.
S/D.

Habiendo sido informado este Consejo de que Pedro Facciolo ejerce ilegalmente la medicina en esa localidad, se ha resuelto solicitar de usted se sirva notificar al señor Facciolo que le está absolutamente prohibido continuar ejerciendo una profesión para la cual no está autorizado, preveniéndolo que en caso de reincidir en la misma falta le será aplicada la multa de doscientos pesos conforme lo expresa la ley sobre ejercicio de la medicina.
Salud a usted atte.

Sebastián Palacio, Pte. - F. Marcó, Secretario."

Durante el período 1914 y 1916, no se consta en papeles oficiales si algún nuevo médico se había establecido en Laguna Larga, pero si encontramos una referencia en la obra del Dr. Félix Garzón titulada "La Medicina en Córdoba", en donde hace referencia que existieron en 1915 2 médicos en la localidad, los cuales eran los Dres. Fernández Bahamonde y Emilio Fabri. El último, era oriundo de Calabria, Italia, y dispuesto a luchar por su patria, viajó a Europa durante la primera guerra, para no retornar mas. Posteriormente, desaparece de la localidad también, el Dr. Gahamonde.
El 27 de diciembre de 1916, se autoriza a ejercer la medicina en la localidad al Dr. Carlos A. Carballo, sinembargo debió durar poco tiempo en Laguna Larga, ya que al año siguiente se le concede el permiso al Sr. Manuel A. Funes, ex alumno de la Universidad Nacional de Córdoba, para que ejerza en el pueblo la medicina, lo que no hubiera ocurrido de permanecer todavía en la localidad el Dr. Carballo.
En 1918, se le renueva el permiso a Funes y a la vez, se le permite actuar en la localidad al Sr. Aquiles Verdile, un estudiante de la Facultad de Medicina.
Ya a fines de 1918 o principios de 1919, el Dr. Nicanor Vidal Rodríguez, solicita permiso al Consejo para establecerse en la localidad, el cual le es negado mediante una nota con fecha 25 de febrero de 1919. Sinembargo, a los pocos días se decide autorizarlo mediante el siguiente decreto:

"Córdoba, Enero 29 de 1919.

Señor Dr. Nicanor Vidal Rodríguez
Laguna Larga.

Comunico a usted que este H. Consejo en sesión celebrada el día de ayer, ha resuelto: Vista su solicitud en que pide se le autorice para ejercer la medicina en esa localidad y teniendo en cuenta que el Dr. Solozano, autorizado con anterioridad para ejercer en dicho punto, ha resuelto establecerse en Río Segundo, conceder el permiso solicitado.
Saludo a usted muy atte.

M. Vocos.'

Con la misma fecha, se le comunica lo resuelto al Jefe del Registro Civil y al Sr. Verdiles de la siguiente manera:

"Tengo el agrado de dirigirme a usted para comunicarle que habiéndose establecido en esa localidad el Dr. Nicanor Vidal Rodríguez, médico con título extranjero, debe usted cesar en el ejercicio de su profesión el día 29 del mes de abril del año en curso, es decir dentro del plazo de tres meses a contar desde el día que se ha establecido el médico indicado.
Saludo a usted muy atte.

M. Vocos."

Dr. Santucho, prestigioso médico e intendente local durante el período 1925-1928

Verdiles, a causa de este comunicado, decide ausentarse de la localidad, y es sustituido por el Dr. Juan Monjo, el cual fue sucedido a partir del 28 de diciembre de 1920 por el Dr. Oscar D. Santucho. En ese mismo año, consta que en la localidad, también estaban instalados el Dr. Mauricio Pattin y el Dr. Bertecelli.
Si realizamos una retrospección, también podemos encontrarnos con otros reconocidos médicos que trabajaron alguna vez en nuestra localidad, tales como el Dr. Fidel Villalba, quien se estableció en el pueblo en setiembre de 1921, el Dr. José Alberto Herrero, quien se estableció en la localidad en 1937, para en 1939 vender su consultorio al Dr. Ismael Pibouleau, a quien posteriormente le sucedió el Dr. Marchetti y el Dr. Abraham J. Charif.

Dr. Romero Díaz, precursor en la medicina local e intendente durante el período 1932-1936

Otros de los médicos que fueron precursores en nuestra localidad son los doctores Zurita, Garay, Eugenio Romero Díaz y José María Romero Díaz entre otros.
Finalmente algunas de las clínicas que funcionaron en los comienzos de la localidad, podemos encontrar a la "Clínica Médica Laguna Larga", la cual perteneció a los Dres. Oscar. D. Santucho, Abraham Charif y José María Romero Díaz.

Curandería

En aquellos tiempos lejanos, como siempre, no faltaban la incursión en el pueblo de curanderos que trataban de buscar una receta "mágica" para los males que podía sufrir cualquiera. Es así que en las memorias de algunos pueblerinos vivían anécdotas y nombres de algunos curanderos "famosos", tales como Aquiles Rossi y Quintero, este último vivía en Toledo y viajaba dos veces por semana a la localidad para atender su "clientela".
Una curandera que fue muy recordada en la localidad fueDoña Pepa Carreras, que según cuenta Don Francisco Pastoriza (un antiguo poblador y empleado de la Casa Sagués), siempre vivía con porotos pegados en la cara, que eran sin dudas para aliviar algún mal que poseía hacía tiempo y no podía mitigar. Cuenta también Don Pastoriza, que muy seguidamente, se presentaban personas con las "recetas de Doña Pepa", malamente escrita sobre sucios papeles, cuya lectura producía, generalmente, burlas o gracia, comentando que a veces era preciso contenerse ante el paciente, o retirarse al interior del negocio para desahogarse de la risa.
Una de las tantas recetas del esta "gran curandera" era:

"Para friegas
Grasa de iguana. Sacar tierra detrás de la puerta con permiso de Monserrat y pasarle en la parte enferma".

Lo gracioso de esto, no es la grasa de iguana, sinó de donde se debía sacar la tierra, que seguramente, era algún rancho de la localidad, y muy probablemente, de algún allegado a Doña Pepa. También contaba Dr. Pastoriza que por estas causas, mas de una vez , se las tuvo que ver con el Consejo Provincial de Higiene.
Otro famosos curandero, instalado en Plaza Rodríguez, era el Sr. Marcelino "Machengo", o el Sr. "Pancho Sierra", quien desde Bs. As. ejercía una gran influencia y poseía discípulos en casi todo el país, atraídos por sus "curaciones".

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